domingo, 20 de noviembre de 2011

Sobre el desabejamiento: CCD o el síndrome del colapso de las colonias de Apis mellifera…

La importancia de las abejas trasciende más allá de su propio nicho ecológico y de su posición como especie en la naturaleza. Las poblaciones de este himenóptero tienen un papel protagonista en el ámbito económico, puesto que se calcula que un tercio de la producción mundial de alimentos depende directamente de las abejas, cuya labor de polinización es indispensable para los cultivos. También se ha estimado que un 84% de las especies vegetales y un 76% de la producción alimentaria en Europa dependen de la polinización de las abejas. En números eso significa que unos 30.000 millones de euros de la economía mundial están ligados al sector apícola.


Ejemplar adulto de abeja portando sobre el torax un ácaro varroa (fotografía de Stephen Ausmus, USDA).


El volumen económico del sector apícola en la UE asciende a unos 15.000 millones de euros anuales. En este sector participan unos 600.000 apicultores, entre los que hay profesionales, aficionados y también productores agrícolas que tienen esta actividad como complemento de sus ingresos. España posee el mayor número de colmenas (2.459.373, el 17% de la UE, de las que un 80% pertenecen a apicultores profesionales) y es el país de la Unión que más se beneficia de los fondos europeos para el segmento apícola.

Pero hace ya varios años que, cada invierno, miles de apicultores de todo el mundo encuentran sus colmenas vacías de la noche a la mañana. Colonias completas se desvanecen sin dejar rastro. El responsable es el llamado Síndrome (trastorno o desorden) del colapso de las colonias (CCD, colony collapse disorder), también conocido como desabejamiento, una enfermedad que tiene desconcertada a la comunidad científica, por el desconocimiento de sus causas, y que pone en peligro la supervivencia de una especie básica para la biodiversidad. El problema puede considerarse global, según el informe recién hecho público por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que asegura que este fenómeno se ha extendido a nuevas regiones del planeta. Hasta fechas recientes, sólo se había registrado un alarmante aumento de muertes en EEUU y en algunas regiones de Europa, incluida España. Sin embargo, según el informe, en los últimos años el problema se ha extendido a Australia, China, Japón y el norte de África, en la ribera del Nilo.

El informe señala que esta grave disminución de las colonias se debe a múltiples factores, como el cambio climático, la contaminación, los pesticidas y el creciente papel de determinados parásitos, que están mermando los cultivos. La relevancia de este desabejamiento es enorme, ya que en las últimas décadas se ha multiplicado el número de cultivos dependientes de la polinización por abejas. En el caso de determinadas frutas, la producción de semillas disminuye en más del 90% cuando desaparecen estas eficientes polinizadoras.  Ya en 2009 el controvertido documental 'Vanishing the bees' (La desaparición de las abejas) reflejaba el letal impacto de ciertos productos químicos agrícolas en el sector apícola.



 Producción de miel en EEUU desde 1945 hasta 2007, según el US Department of Agriculture's.


Precisamente el Parlamento Europeo aprobó el pasado martes 15 de noviembre un informe que solicita reforzar el apoyo al sector apícola en el marco de la nueva política agraria (PAC) a partir de 2013, creando un régimen especial de ayudas a los apicultores mediante pagos por colonias de abejas, y lanzando un proyecto europeo de recuperación de las poblaciones de Apis mellifera sostenido en el desarrollo de tratamientos eficaces e innovadores contra la varroasis (enfermedad que afecta a las abejas, causada por un ácaro parásito, y responsable de un 10% de pérdidas anuales). Según el informe, esta medida ha de contribuir a la preservación del sector apícola europeo e incentivará a los jóvenes a dedicarse a la apicultura.

Entre otros aspectos del informe, destaca la propuesta de creación de una red europea de colmenares de referencia para controlar los efectos de las condiciones medioambientales y las prácticas apícolas y agrícolas sobre la salud de las abejas. Además, solicita que se mejore la metodología de evaluación del riesgo para los plaguicidas, con el fin de proteger la salud de las colonias de abejas, y la introducción del etiquetado obligatorio con la indicación del país de origen para los productos apícolas importados o producidos en la UE. El texto también destaca la importancia de definir los parámetros de calidad de la miel y pide apoyo para la investigación de nuevos métodos que detecten la adulteración de este producto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada